Quikeland is back Nigga
Por favor léase el título en el dialecto rapero, porque si no, suena estúpido.
Estuve alrededor de una semana pensando y analizando si volvía o no con Quikeland. Dentro de ese debate mental que se presentaba en mi cabeza existían dos bandos: el Sí y el No. El “No” tenía muchos más argumentos que el “Sí”, pero el afirmativo tenía los argumentos más sólidos.
Dentro de los argumentos del “No” resaltaban:
- Poco tiempo para escribir (estando en el último año de bachillerato no gozas de mucho tiempo libre durante la semana).
- Al tener poco tiempo, la calidad de los artículos no serían igual… y detesto la mediocridad.
- También por el tiempo, no sabría cada cuanto podría publicar un artículo, y por tanto, el blog podría caer en el abandono de nuevo.
- Ladilla, una de las causas más rígidas. No es que me de fastidio escribir, en lo absoluto. Me da ladilla es caer en una rutina de siempre escribir sin perder calidad. Es difícil.
- Entre otras.
Dentro de los argumentos del “Sí” se puntualizaban:
- Durante sólo dos meses de actividad constante (Julio y Agosto del 2009) el Blog registró 3.373 visitas, y con sólo 32 entradas. Cifras de las cuales me siento bastante orgulloso.
- En la actualidad hay demasiados tópicos de los que me gustaría opinar y criticar.
- Simplemente me gusta escribir.
Ese último argumento es y terminó siendo (para tomar la decisión) el punto más importante de todos. Más allá de razones, argumentos, excusas, causas, consecuencias, números, ganas y todo eso que se pueda entrometer en la toma de decisiones, me gusta escribir. Y me gusta tanto como para mandar a la mierda todo lo demás.
Además de que el hecho de “regresar” con el blog es una buena arma para comenzar mi propia guerra contra un problema personal grandísimo que tengo: Falta de consistencia.
Durante mis 16 años de vida he pasado por muchas actividades y todas terminan igual, en el abandono. Así paso con: la Natación, el Tenis, el Fútbol, la Música (y en distintos géneros), Quikeland, entre otros. Estoy seguro que hay unos cuantos más pero ahorita no me acuerdo.
Todas acaban en el mismo saco de recuerdos. Y lo peor es que lo hago justo en el momento en que se podría decir que estoy mejor en dicha actividad. No entiendo por qué pasa, yo sé que me va a suceder pero aún así no lo evito. Mi situación se asimila a cuando tienes unos de esos anti-virus que te joden en la esquina inferior derecha de tu pantalla, expulsando un cartelito que te dice: “TROJAN DETECTED” y en el momento en que buscas algún botón para eliminar el troyano, jamás lo encuentras.
Así que, de manera oficial volveré con Quikeland. No sé cuánto me dure el impulso esta vez, quizá después de esta entrada cambie de parecer y no publique más, no lo sé.
Al menos por ahora, Quikeland is back nigga.